viernes, 26 de marzo de 2010

The Fourth Kind (2009)



Hacer un analisis de The Fourth Kind es un poco complicado, porque para hacerlo debo practicamente decirles QUE NO DEBEN SABER NADA.

La pelicula esta protagonizada por Milla Jovovich (El quinto Elemento, Resident Evil), que mezcla escenas filmadas para el film con escenas de un documental.

La verdad es que la pelicula esta mucho mejor contada que peliculas de estilo similar como Paranormal Activity, el tema es mas interesante y como se desarrollan los eventos, ademas el hecho de que las escenas y todo este basado en hechos reales hace todo muchisimo mas impresionante.

La pelicula en general no es nada del otro momento sobre todo por una especie sub trama acerca del asesinato de la protagonista que no termina de cuajar en toda la historia tiene un desenlace que honestamente no tiene mucho sentido pero solo por esos momentos claves vale la pena verla y creanme en la medida que sepan menos de la pelicula mas los impactara.

Si la ves sin saber nada es un 7.5, si la ves sabiendo no creo que sea mas de 5.




si quieres leer el resto deberas seleccionar con el mouse para que resalte PERO OJO DESVELAMOS LA PELICULA Y RECOMENDAMOS VERLA SIN SABER NADA AL RESPECTO.


La razon de que aconsejemos ver sin saber nada es que TODO es trucado incluso las escenas supuestamente reales fueron hechas especialmente para la pelicula, es por eso que el impacto no es el mismo, el creer que la escenas son reales le agregan un impacto a la pelicula que de otro modo no tendria, sobretodo por un par de escenas que el pensar al menos por un rato que son reales te dejan completamente helado.

Lo que estraño del cine... by Alfredo Calzadilla

Hoy quiero compartir con ustedes algo que escribio un amigo en su espacio de facebook y a quien le pedimo su permiso, es una reflexion interesante.






"Vamos, gente mala conducta en el cine siempre hubo, y hay que decir que antes eran peores. Los multicines, por alguna razón, acabaron con las patotas de adolescentes que en mis tiempos hacían guerra de cotufas y papel toilette durante la proyección. Lo más salvaje que recuerdo en un cine de Puerto Ordaz, en el viejo Cine Altamira, fue un osado que explotó un cohetón que gracias a Dios no dejó nada qué lamentar. Sin embargo, algo que extraño profundamente es la figura del vigilante de sala. El vigilante de la sala, que podían ser varios, ayudaban a ubicar a la gente cuando la película ya había comenzado y no se veía con claridad cuáles o cuántos puestos estaban libres. Pero también aparecía cuando el desorden se salía de lo normal. Iba con la linterna y alumbraba al fastidioso y le pedía orden; si la persona insistía, pues iba una segunda vez acompañado de un personal de seguridad y lo sacaban de la sala (aplausos de la gente incluidos).

Pero el concepto de "autoridad" en este país está en crisis desde hace mucho, y esta crisis está validada desde cualquier flanco. La figura de autoridad que solía ser el vigilante de sala ya no existe. Lo cual no quiere decir que no haya "gente encargada de la sala". Ahora son un par de chamos cuyo mayor trabajo es verificar los tickets para entrar y al final recoger la basura y limpiar la sala. Sin contar que a veces es a ellos mismos a quienes hay que pedirles un poco de silencio, pues entran a mitad de función gritándose unos a otros, jurando que en la sala nadie los escucha (pues sí).

Sí bien lo más de lo que nos podemos quejar ahora es de la gente que habla a todo volumen, que recibe y hace llamadas por celular, que va comentando la película como si los demás no la estuvieran viendo, etc. la verdad es que siguen siendo molestos, pero ahora "el cine" no hace gran cosa. Y aunque es muy buena la iniciativa de los videos instruccionales al inicio de la proyección, nadie, nadie le para a Trece ni a Sabrina Salvador. Se me ocurre que la gente le prestaría más atención a alguien de carne y hueso que pusiera orden. No cuesta nada asignar a uno de estos chamos "encargados" por función, con instrucciones muy claras de cuándo y cómo actuar en caso de que algún ocioso le dé por molestar sistemáticamente.

Para eso hace falta educación, primero al propio personal encargado de las salas, luego al público, no solo para que colaboren con el buen comportamiento, sino también para exigir respeto, de buena manera y todo, pero exigir, y si fuera necesario, pues pedir apoyo a esta persona encargada en la sala. Incluso establecería como norma que el encargado le dijera al público antes de comenzar que estará allí en la sala para eso y se pusiera a la orden, y que eso es un derecho que uno adquiere cuando compra la entrada, no es un favor.

Lo cual nos lleva al punto de la falta de (educación para la) gerencia de las salas de cine, que creen que la entrada solo incluye la proyección de la película y la butaca. Pues es más que eso, seguro. Y un buen gerente lo sabe, y debería garantizar esas dinámicas que harían nuestra "experiencia cinematográfica" mucho más grata.

En serio, no es mucho pedir."